lunes, 7 de mayo de 2012

Sueños de pasión.


      Sueños de pasión,( segundo relato)
    Un vestido rojo sangre ceñía tu cuerpo marcando cada centímetro de piel, curvas insinuantes de lujuria hablaban a voces, el contoneo dulce de tus caderas alzaban las miradas de todos los hombres mientras con delicadeza encendías un pitillo con aroma a nostalgia. La luz tenue acariciaba el momento inspirando a los poetas a trazar renglones de desespero, nervios y tensión sensual se desbordaban en aplausos y silbidos con descortesía esperada y deseada por la joven rubia de bote, sus pechos marcaban el contorno de ese busto prominente, las piernas desplazaban ese monumento a la lujuria de acá para allá como en un desfile de ondas sonoras y sordas al tiempo, nadie se podía perder aquel baile nocturno.
    En el dormitorio del hotel estuve esperando cerca de una hora tu llegada, el cenicero tenía el fondo cubierto de colillas, el humo paseaba por toda la estancia haciendo que todo pareciese de novela policíaca, las cortinas a medio correr dejaban entrar la poca luz que las farolas de la acera del otro lado de la calle desprendían con la justa intensidad… el reloj sobre la mesilla de noche movía sus agujas marcando cada segundo de desespero por probar esa fruta madura, las sábanas estaban entre abiertas, como invitando a meterse en ellas y cerrar ese sobre fresco y limpio, a los pies de la cama un mantita perfectamente doblada daba un toque de calidez, me senté en un tresillo que dejaba ver lo que por la ventana sucedía, cualquier sonido me sobresaltaba deseoso y esperanzado. Tras la puerta que da al pasillo se escuchaban pasos de los vecinos fortuitos que llegaban a pasar la noche, ningún sonido de tacón femenino me hacía sospechar la esperada llegada de ese ángel envuelto en una tela con color de averno, si estuviera cerca lo habría notado, su perfume anunciaba la llegada de Cleopatra ante sus súbditos, era inconfundible y embriagador.
    Me quedé dormitando en mi asiento de primera fila, cuando de repente suena el timbre, un sonido corto, tenue, para no llamar la atención, me puse en pie y sin titubear abrí la puerta de la habitación. Allí estaba esa rubia despampanante apoyada en el quicio de la puerta , me miró de arriba abajo un par de veces, sonrió, me guiñó un ojo y me empujó con su mano derecha hasta casi tumbarme en la cama, se acarició por encima del vestido y me lanzó un beso con su mano derecha…   me quedé semi tumbado en la cama observando sin mediar palabra, ella se soltó el pelo que llevaba recogido con cierta gracia y dejó caer la melena que le alcanzaba a tapar los hombros por completo… se giró dándome la espalda descubierta hasta la parte inferior de la cintura, se acarició el trasero dándose un cachete final. Se giró de nuevo poniéndose esta vez de perfil, con su mano izquierda agarró su sabroso pecho estrujándolo, mientras con uno de sus dedos acariciaba el pezón endurecido por el momento, con la otra mano empezó a acariciarse el pubis con fuerza a la vez que con su dedo corazón apretaba el centro de ese monte buscando un placer certero, yo no sabía dónde mirar, arriba o abajo… la excitación era tal que el pantalón estorbaba por momentos… ella se daba perfecta cuenta de mi estado y sonreía de manera lasciva, lo que me ponía todavía más excitado…
    Se acercó a mi despacio… dejándose ver bien, marcando cada movimiento con armonía medida… puso sus piernas entre una de las mías, me tomo la mano y la metió por debajo de ese vestido con color de pecado… noté en seguida que no llevaba ropa interior, su jugo me empapó toda la mano, lo tenía rasurado, abrió un poco más las piernas e introduje uno de mis dedos entre sus labios, despacio… sin prisas… acariciándolo, rozando levemente su clítoris de vez en cuando, ella se estremecía lanzando pequeños gemidos… yo cada vez intensificaba más y más… ella se retorcía, temblaba… me agarró de los hombros para no perder el equilibrio mientras gozaba…, con mi otra mano la acariciaba un pecho dando pequeños pellizquitos a ese pezón duro,  ella se mordía el labio y entre velaba los ojos, estaba a punto de irse, y yo estaba a cien…
    Tras lo sucedido se quitó el vestido, yo mientras me apresuré a despojarme de mis pantalones, era escultural…  me empujó de nuevo, esta vez quedé totalmente tumbado sobre la cama desnudo de cintura para abajo… me agarró el miembro  y empezó a frotar sin freno, yo empecé a degustar el placer de esas manos cálidas, acercó su boca y se puso a lamer el glande al tiempo que su mano no paraba de viajar en ambas direcciones, mientras , con la mano que le quedaba libre, se acariciaba la vagina introduciendo uno de sus dedos mientras que con el otro se tocaba el clítoris… justo en el momento exacto se detuvo, yo respiraba a gran velocidad, el corazón me latía a tope de revoluciones, entonces ella se puso sobre mí, introdujo mi miembro dentro de su cuerpo y empezó a moverse sin parar, sus nalgas golpeaban con fuerza sobre mis muslos sonando a carne sobre carne, una y otra vez… nos retorcíamos de placer al tiempo que nos acariciábamos por todo el cuerpo, besos y lametones sin descanso acompañaban ese ritual ancestral…, yo agarrado a sus nalgas acompañaba la ida y venida cada vez con más y más fuerza, más y más… y másssss…..  La noche transcurrió con mil y una posturas imposibles, cada vez dominaba uno la situación, así hasta que el cansancio hizo mella quedándonos profundamente dormidos….
    Una luz potente me hizo abrir los párpados, tuve que poner la mano en la cara para cegarla un poco, era el sol que empezaba a molestar, tendí mi brazo al otro lado de la cama y no encontré nada, me incorporé , miré a mi alrededor pero no había nadie…, solo un aroma a perfume francés embriagaba toda la habitación. Sobre la mesilla una nota y algo de dinero, la cogí enfadado y me dispuse a leerla:
    “ Gracias encanto, me he tenido que ir, mi marido está a punto de regresar de su viaje, cómprate algo de ropa y una botella de buen vino, el próximo sábado en el mismo lugar, chao”
  La estrujé con fuerza en mi puño para luego lanzarla con desprecio, quien se cree que es?, vaya…  Me di una ducha caliente, cogí el dinero de la mesilla, me puse la ropa sin prisas y tras fumarme un último pitillo abandoné la estancia mientras entonaba silbando una vieja canción a corde con lo vivido, resistiré creo que se titulaba, no estoy muy seguro…,  “juas juas juas”.
    Bajé por las escaleras de madera vieja hasta llegar al vestíbulo, me asomé por la ventanita corredera e hice un gesto al recepcionista para que me cobrase el tiempo de más usado, pero me dijo que ya estaba todo pagado y que me podía ir, esto me hizo enfurecer, parecía que me estaba comprando,  pero no le puse más peros y salí a la calle mientras entonaba mi canción hasta llegar a la esquina para tomarme un buen almuerzo.

viernes, 4 de mayo de 2012

TIRO DE MI CARRO


TIRO DE MI CARRO (27-11-2011)
    Agarrotados tengo todos mi músculos, agarrotado llevo el alma, dolorido el corazón de tirar sin compasión de la vida arrastrada, descanso no encuentro entre tantos huracanes adversos, no queda casi resuello en este cuerpo maltrecho de tantos tirones con el yugo apretándome el cuello, el sudor me quito con un pañuelo prestado, desteñido lo tengo de tanto lavarlo de injusticias y llantos, el sol caldea las mentes de los que a latigazos avanzamos, despacio, sin pausa, casi sin agua… la lengua me cuelga casi ya un metro, la espalda protusionada y por poco rota, las piernas ceden por el medio, allá donde unen al resto del cuerpo, magullado por tanto esfuerzo inútil, por tanto trallazo suelto… la agonía de un beso te hace desmontar todo lo inquieto, todo por un sorbo de ese cáliz de esperanza eterna…
    Esperanzado estoy en lo que puedo, lleno de pequeñas vidas ilusionadas y quietas, observadas a lo lejos por ojos de cordero muerto, vidas ajenas a la realidad de un momento incierto pero al tiempo bueno, visionado dese hace ya tiempo, casi olvidado y ahora renovado y pleno. No dejo de imaginar todo lo venidero, aquello que añoro y quiero, compartir lo que queda de mí, lo poco que se sostiene aun en pie, eso que nada ni nadie me puede arrebatar, lo que todos tenemos por definición impreso en nuestros genes de humano, Esperanza dicen que se llama, que es lo último que se pierde, porque cuando esa se despida… yo mismo la seguiré a donde quiera que vaya… a los confines de este o del otro mundo, allí donde los sueños se cumplen, y todo es bello, sin carros ni yugos, sin látigos ni huracanes….

lunes, 9 de abril de 2012

La vida es eso... y nada más...

De cuando en cuando creo que la vida es justa, que la vida es avara, que la vida es eso, vida y nada más, tan solo hay que vivirla para saborearla, para estrujarla entre mil razones, para secarla entre un millón de sin razones. Nunca debemos menospreciarla porque solo hay una y una vez se vive..., no nos da tiempo a digerirla como es debido y en ocasiones se nos hace un nudo en la garganta que nos impide respirarla..., que nos impide masticarla..., de cuando en cuando voy creyendo en la vida..., que justa pasa ante la avaricia aunque solo sea eso, vida y poco más... Dicho queda, pormilaber.
Que justamente descanséis y hasta otra........ vida. besos¡¡¡¡¡ ;o)=

miércoles, 28 de marzo de 2012

CARA A LA NOSTALGIA

CARTA A LA NOSTALGIA... (de la novela: "En una vida", pormilaber)

El otro día te vi pasar por delante de mi tienda, hacía siglos que no sabía nada de ti, no estás muy cambiada que digamos, todavía conservas ese tipazo increíble..., te observé a una distancia prudencial desde la puerta, tu caminabas contoneándote, ese vestido azul celeste te sienta de maravilla. No te dije nada por si continuas enfadada con migo, no me porté muy bien con tigo lo reconozco, pero el tiempo lo cura todo y ten en cuenta que éramos muy jóvenes... se que jugar a dos bandas no está nada bien, pero es que Adela es tan especial..., tenemos dos hijos en común y uno adoptado, vivimos de la tienda de ropa que heredé de mis padres y con ella vamos tirando.
A veces recuerdo cosas nuestras cuando después de llegar a casa y relajarme tomando una taza de te,¿ recuerdas las charlas que teníamos?, cuando en el pequeño bar de la calle Mayor nos reuníamos tras salir de clase para poder estar un rato a solas, reíamos sin parar mientras nos cogíamos de las manos con timidez. Las largas despedidas en la penumbra del portal de al lado de tu casa, no parábamos de besarnos y de soñar con el mañana..., nuestros primeros escarceos "amorosos"..., no diferenciábamos entre la nariz y el cuello, pero le poníamos empeño y al final todo salía bien.... La primera vez que hicimos el amor fue algo especial, recuerdo el descampado de detrás del campo de fútbol, allí metidos en el coche de mi padre, el miedo que pasamos por si alguien nos pillaba, pero se que no habrá una primera vez nuca, porque esa es la que no se olvida, y tienes que saber que esa fue la mía, yo te dije que no era virgen, pues te mentí, tu fuiste la primera. Ahora después de los años siento que no he podido tener algo tan especial con nadie más, estoy muy enamorado de mi esposa claro, pero no es tan apasionado como lo fue contigo..., incluso hay veces que veo tu imagen cuando estoy en la cama hacendo el amor con Adela, y mis placeres refieren a ese recuerdo imborrable que me hace estallar y sentirte de algún modo en mí como si fuese en aquel momento.
Nada más, solo desearte que seas muy feliz y que sepas perdonarme por aquel error que me ha costado tu amor, por siempre tuyo.
Alejandro.

sábado, 24 de marzo de 2012

AL FINAL, TODO SE REPITE…


    La vida te sacude , igual que se zarandea un olivo repleto, se te caen las ilusiones al suelo, ruedan por tierra tus esperanzas, te aferras a tus fracasos, dejas pasar de lado los gratos momentos... en definitiva, te vas muriendo en vida a poquitos, te sumes como una breva, te quedas seco de ilusiones y al final caes rendido ante tu propio asombro. Te frotas los ojos y no das crédito a todo lo que te pasa, te revuelcas por dentro estrujando tus entrañas y lloras hasta exprimirte como un limón envenenado... te acurrucas a solas y empieza a dolerte el alma y cuando estás en lo más hondo de tus miserias... zas¡¡¡, una nueva hostia te golpea en los riñones dejándote cao por completo, ya no eres tú, te conviertes en otra persona que ni tú mismo reconoces... te conviertes en objeto, todo pasa ante ti como en una película muda, solo imágenes en blanco y negro cubiertas de polvo por el olvido... tan solo dolor y más dolor, agudo e indiscreto, el pecho te pesa de nuevo... vuelves a respirar a pellizcos, ya casi ni me acordaba, huy¡¡¡ que cerca he estado... casi he tocado el cielo azul, ahora vuelven las tempestades furiosas reclamando lo que no es suyo... mi barquito zozobra sin remedio... estas aguas se tragan todas las almas..., todas las horas muertas en esfuerzos complacientes que no del todo placenteros. Suspiros mirando a la luna con las mejillas húmedas que derraman saladitas gotas de lluvia fina y punzante que en el corazón se clavan, se caen las hojas secas y su manto es frío…, sonoro en el tiempo hueco, vano el recuerdo y doloroso al tiempo. Sueñas que no existe el mañana, que no llegará el amanecer de madrugada, deseas que esta noche nunca se acabe.., que se aletargue y siempre sean las tres o las cuatro de la madrugada, no escuchar los pajarillos canturrear cuando la luz los alcanza…, en definitiva, seguir muerto en vida e inspirado en mis tintas, esperar otra sacudida que de nuevo me remueva el alma y saber que siempre es la misma historia repetida hasta la saciedad… dicho queda.

miércoles, 21 de marzo de 2012

LA SUERTE EN LA ARENA.


    Bragado es el astado, seiscientos kilos de fuerza..., dos cuchillas en la testa asoman amenazantes mientras el diestro en el centro del ruedo espera..., la montera boca arriba desafía la suerte..., dos manoletinas marcan firmes en la arena huellas de valentía..., un Sol de justicia golpea al animal y al torero..., mientras vítores suenan haciendo ecos por todo el ruedo. Capote en mano templado se deja en la misma puerta de chiqueros..., con los ojos clavados en la oscuridad que ya se queja golpeando desde adentro..., ya sale desbocado el bravo castado..., ciego de fuerza golpea las tablas babeando las arenas y el maestro se templa... se tensa y recibe esos dos pitones con mensaje de muerte..., la bestia se pasea y retoma con casta a ese trapo pesado ..., ya suenan clarines y timbales cierran, la suerte está echada..., a picarlo con maestría por lanzas que aflojan la sangre tiñendo la blanca arena de un color grana..., el morlaco mete riñones y al caballo alza..., casi lo voltea..., pero el picador aprieta con fuerza..., lo justo para no doblarlo.
    Suena a tercio de banderillas, y el diestro toma la suerte con gallardía poniéndolas en las cruces, un par y otro más, el toro entra ciego y el maestro lo engaña. Unos muletazos de pecho y algunos saltos de rana rematan para entrar a matar con destreza, colocado frente a las tablas el bragado se encuentra..., lo incita y el animal se arranca en un último empujón..., la espada entra hasta la bola dando muerte segura..., se acerca junto a las tablas, dobla las manos y tranquilo se acuesta..., la puntilla lo descabella de un solo golpe certero..., el astado ha muerto.
    Pañuelos blancos asoman por todas partes como un manto de suave lana, el presidente acepta, el público se ceba, otra¡¡¡¡¡, otra¡¡¡, grita sin aliento..., el graderío parece nieve, el presidente cuelga el pañuelo de nuevo, el rabo se resiste, es casi imposible..., no llega ese rabo, pero el diestro sonríe por el trabajo bien hecho. Vuelta al ruedo a hombros y salida por la puerta grande..., las mulillas trabajan sonando cascabeles..., su rastro desaparece por donde la oscuridad esconde..., los clarines llaman y los timbales marcan el segundo de la tarde, que el primero ya fue brindado al respetable que con ganas espera el siguiente de la tarde... dicho queda, pormilaber

SUEÑOS DE PASIÓN...


    Un vestido rojo sangre ceñía tu cuerpo marcando cada centímetro de piel, curvas insinuantes de lujuria hablaban a voces, el contoneo dulce de tus caderas alzaban las miradas de todos los hombres mientras con delicadeza encendías un pitillo con aroma a nostalgia. La luz tenue acariciaba el momento inspirando a los poetas a trazar renglones de desespero, nervios y tensión sensual se desbordaban en aplausos y silbidos con descortesía esperada y deseada por la joven rubia de bote, sus pechos marcaban el contorno de ese busto prominente, las piernas desplazaban ese monumento a la lujuria de acá para allá como en un desfile de ondas sonoras y sordas al tiempo, nadie se podía perder aquel baile nocturno.
    En el dormitorio del hotel estuve esperando cerca de una hora tu llegada, el cenicero tenía el fondo cubierto de colillas, y el humo paseaba por toda la estancia haciendo que todo pareciese de novela policíaca, las cortinas a medio correr dejaban entrar la poca luz que las farolas de la acera del otro lado de la calle desprendían con la justa intensidad… el reloj sobre la mesilla de noche movía sus agujas marcando cada segundo de desespero por probar esa fruta madura, las sábanas estaban entre abiertas, como invitando a meterse en ellas y cerrar ese sobre fresco y limpio, a los pies de la cama un mantita perfectamente doblada daba un toque de calidez, me senté en un tresillo que dejaba ver lo que por la ventana sucedía, cualquier sonido me sobresaltaba deseoso y esperanzado, tras la puerta que da al pasillo se escuchaban pasos de los vecinos fortuitos que llegaban a pasar la noche, ningún sonido de tacón femenino me hacía sospechar la esperada llegada de ese ángel envuelto en una tela con color de averno, si estuviera cerca lo habría notado, su perfume anunciaba la llegada de Cleopatra ante sus súbditos, era inconfundible y embriagador
    Me quedé dormitando en mi asiento de primera fila, cuando de repente suena el timbre, un sonido corto, tenue, para no llamar la atención, me puse en pie y sin titubear abrí la puerta de la habitación. Allí estaba esa rubia despampanante apoyada en el quicio de la puerta , me miró de arriba abajo un par de veces, sonrió, me guiñó un ojo y me empujó con su mano derecha hasta casi tumbarme en la cama, se acarició por encima del vestido y me lanzó un beso con su mano derecha…   me quedé semi tumbado en la cama observando sin mediar palabra, ella se soltó el pelo que llevaba recogido con cierta gracia y dejó caer la melena que le alcanzaba a tapar los hombros por completo… se giró dándome la espalda descubierta hasta la parte inferior de la cintura, se acarició el trasero dándose un cachete final. Se giró de nuevo poniéndose esta vez de perfil, con su mano izquierda agarró su sabroso pecho estrujándolo, mientras con uno de sus dedos acariciaba el pezón endurecido por el momento, con la otra mano empezó a acariciarse el pubis con fuerza a la vez que con su dedo corazón apretaba el centro de ese monte buscando un placer certero, yo no sabía dónde mirar, arriba o abajo… la excitación era tal que el pantalón estorbaba por momentos… ella se daba perfecta cuenta de mi estado y sonreía de manera lasciva, lo que me ponía todavía más excitado…
    Se acercó a mi despacio… dejándose ver bien, marcando cada movimiento con armonía medida… puso sus piernas entra una de las mías, me tomo la mano y la metió por debajo de ese vestido con color de pecado… noté en seguida que no llevaba ropa interior, su jugo me empapó toda la mano, lo tenía rasurado, abrió un poco más las piernas e introduje uno de mis dedos entre sus labios, despacio… sin prisas… acariciándolo, rozando levemente su clítoris de vez en cuando, ella se estremecía lanzando pequeños gemidos… yo cada vez intensificaba más y más… ella se retorcía, temblaba… me agarró de los hombros para no perder el equilibrio mientras gozaba…, con mi otra mano la acariciaba un pecho dando pequeños pellizquitos a ese pezón duro,  ella se mordía el labio y entre velaba los ojos, estaba a punto de irse, y yo estaba a cien…
    Tras lo sucedido se quitó el vestido, yo mientras me apresuré a despojarme de mis pantalones, era escultural…  me empujó de nuevo, esta vez quedé totalmente tumbado sobre la cama, desnudo de cintura para abajo… me agarró el miembro  y empezó a frotar sin freno, yo empecé a degustar el placer de esas manos cálidas, acercó su boca y se puso a lamer el glande al tiempo que su mano no paraba de viajar en ambas direcciones, mientras , con la mano que le quedaba libre, se acariciaba la vagina introduciendo uno de sus dedos mientras que con al otro se tocaba el clítoris… justo en el momento exacto se detuvo, yo respiraba a gran velocidad, el corazón me latía a tope de revoluciones, entonces ella se puso sobre mí, introdujo mi miembro dentro de su cuerpo y empezó a moverse sin parar, sus nalgas golpeaban con fuerza sobre mis muslos sonando a carne sobre carne, una y otra vez… nos retorcíamos de placer al tiempo que nos acariciábamos por todo el cuerpo, besos y lametones sin descanso acompañaban ese ritual ancestral…

martes, 6 de marzo de 2012

Rozando el aire


    La americana de cuero negro ya me va quedando algo estrecha, los puños un poco rozados, la camisa de cuadros grises ya tiene dado la vuelta el cuello..., los pantalones deshilachados por abajo y con algunos girones de desgaste al uso. Unas deportivas casi sin suela y sin cordones patean por las calles dando puntapiés a algunas latas de bebidas carentes de la dichosa anilla,
Las manos metidas en los bolsillos de los pantalones en señal de pasotismo. La gente pasa a mi lado sin mirarme a la cara, siente vergüenza ajena por lo que fui y ahora soy, la mayoría no me conoce, pero opinan apartando sus miradas como si así desapareciera y ellos poder seguir viviendo en su mundo..., avergonzados por las acciones de quien creen que les quieren…, asombrados por las decisiones de quien va ciego por el mundo sin saber muy bien lo que en realidad cree. Ellos se asoman a la ventana mirando a través de los cristales sucios, llenos de salpicaduras de vergüenza y desilusión tardía, tratando de ocultar al mundo lo que les mata a poquitos y no logran entender a golpes de vida sin sentido aparente.
    Yo continuo caminando con los bolsillos pelados pero con la conciencia tranquila, sabiendo que soy libre, sabiendo que soy caballero con la cabeza en lo más alto, mirando de frente a la vida y salpicándome en los charcos. Todo se limpia sin esfuerzo cuando no tienes miedo, cuando sabes dar pasitos firmes aunque vayas casi descalzo. No me importa que mi americana esté desgastada y que no valga casi nada, soy rico en amigos, y sobrado en afecto, tengo el corazón pleno por un sol anaranjado con ojos verdes y sonrisa de Ángel bueno. Seguiré pues caminando despacio para ir rozando el aire, para que no me tire de espaldas y me deje tocado, seguiré siendo como soy…, continuaré caminando despacio y firme aunque descalzo.

La vida en mis sueños.

En el planeta de los sueños un duende se esconde tras un arbusto mientras sonríe, cierra los ojos y sueña que el mañana está aquí al lado, pero no sabe que él vive en el futuro donde todo es posible, donde todo se adelanta un ratito, él no imagina que en realidad es él quien decide su presente y nosotros vivimos el nuestro, que en realidad es quizá nuestro presente y su futuro, nadie vive ya en el pasado..., atrás quedó en un suspiro, mientras retuerzo estas tintas..., mientras pienso en estos momentos que se vuelven futuro mientras vivo mi presente.
Vive la vida a tope, hazlo sin remordimientos, que solo es un momento y es para disfrutarlo..., saborearlo con el paladar..., que inunde nuestros sentidos..., que se sumerja en nuestros sueños..., que se decida en este momento y no sea más tarde, que luego no sirve el lamentarse, que para luego ya no hay disculpa.
Sueño con bosques espesos de vida repletos..., de canciones por ruiseñores lanzadas al viento. Con aromas a jazmín y a resina de árbol bueno, respiro a pulmón lleno, dejo que los cinco sentidos viajen sin rumbo, que se detengan donde prefieran a recrearse lo justo, que el viaje es muy largo y dura lo que el destino disponga, que hasta que llegue ese momento pienso sonreír detrás de ese arbusto mientras cierro mis ojos y sueño con el mañana que se encuentra aquí al lado..., justo allí donde se cruzan nuestros sueños...
    Tan solo un camino nos separa de lo real y lo no tan cierto, de los deseos y los sueños. En nuestras manos se encuentran las respuestas que tan sordas nos desgarran, en nuestras decisines están los porvenires de esta vida tan larga y corta al tiempo, en nuestras acciones está la salida a todas esas oraciones vanas que de nuestros temores se lanzan..., en nuestras lágrimas están esas respuestas, si, todas las que en los libros no se muestran. En el diario de la vida se escuchan esos ecos profundos que a veces empujan sin poder hacerlos sordos..., sin tener la fuerza suficiente para mirar de cerca al mundo y echarle un pulso, para asi poder demostrarnos a nosotros mismos que de todo somos capaces si de corazón luchamos por aquello que ansiamos y no siempre alcanzamos. Con la mirada límpia nos avalanzamos sobre este mundo de envidias y odios rellena, haciendo un sandwich con el pan reseco sin poder untarle algo de mantequilla, para que el trago no sea tan áspero y poder coger algo de resuello para poder dar el próximo paso..., sin temor a hundirmos en nuestras própias miserias...     dicho queda, pormilaber

domingo, 12 de febrero de 2012

Se desvanece...

        Una estrella fugaz cae en el firmamento..., dos almas que se unen en un sueño..., dos corazones que se funden en un beso..., dos pasiones caminan unidas por un solo destino..., dos vidas que se aman al unísono..., dos miradas que se clavan entre sí..., es tu amor, y por ti, el mío..., dos y solo dos, rehechas en uno solo..., todo eso es lo que siento y por eso me pregunto…
    Porque me huyes la mirada cuando es mi corazón que te mira desde las entrañas??, porque retiras tus manos cuando las mías a ti lo intentan??, porque ya no calientas mi cama, por que llegas tan tarde a casa, porque ya nunca me abrazas..., porqué ya no me amas..., porqué, dime porque??, Dime porqué solo a mí..., solo dime porqué…, yo no lo entiendo y por eso en los sentidos, si en los cinco, en todos y cada uno de ellos pienso..., te lo voy a demostrar... Voy a subir a la Luna para ver si su piel es sedosa..., la voy a abrazar como en un sueño, paladear sus dones quiero..., voy a mirar por dentro por si flores frescas encuentro..., la voy a poner un lazo y una cuerdecilla atada, para así poder traerla a tu encuentro..., meterla en tu alcoba e iluminar tus sueños..., al amanecer de los deseos partirá empujada por el calor..., por el sabor de un beso..., abrazados con la Luna subiremos a los cielos..., descansaremos muy quietos..., no sea que despierte y se rompan todos los sueños..., veremos pues si llegan a cumplimiento todos los deseos de corazones inquietos..., todas las lágrimas que se borrarán entre los besos..., abrazados a la luna, abrazados y muy quietos... Dicho queda, (MILÁBER)