domingo, 18 de septiembre de 2011

esos ojos azules....

    Con María de nombre, motorizada de por vida, de azules ojos y mirada triste, sabedora de que su vida cambiar debe. Calcula su estancia, remueve su alma, acude a quien en realidad quiere, pensando en que ese  querer, recíproco es, y en realidad razón tiene, pero no en la intensidad ni el modo....

    Su vida llena de altibajos, producidos por su mala cabeza, siempre hizo lo que la vino en gana, hasta que la misma vida y su poca administración, abocada se ve a aguantarse en su estancia, deseosa de retornar a su anterior modo de vivir su vida, pero amiga mía, espabila y rauda, que no siempre todo con parné se saca, que el querer y la amistad, con el corazón se ganan, y tu lo tienes bien grande... aunque a veces quieras mostrar que de piedra eres, y tu bien sabes que en realidad de pan mojado lo tienes.

    Abriendo la boca muchas veces a destiempo, sin darse cuenta que en casa ajena se encuentra, y que de la livertad al livertinaje un solo paso hay, auque la libertad en dicha posada... la dan quienes dueños de ella son. Comedora avida de lo más bueno, en cantidades suficientes, pero a destiempo, y viva prueba de ello es, dada su espesura en cuerpo y alma, redondeada por ambos costados, tendida por la mala suerte, de una caida desafortunada, esperando que esa herida frague en seguida, aunque la del corazón es más dificil su restauración. he dicho, pormilaber.
    

Recuerdos musilocos ampliados. (1-11-2011)


   
    Recuerdos lejanos me hacen ver al pianista estirando al máximo sus dedos contrarios para alcanzar ese acorde imposible, al frotad@r de cuerdas deslizando a velocidad de vértigo su mano de grave a agudo... acertando a duras penas el punto exacto... que con su arco a dobles cuerdas hace vibrar los corazones humanos, a los metales afinando con sus labios ese agudo infernal contra la boquilla de duro y frío metal... enrojeciendo todas sus facciones haciendo mella en sus labios , a l@s chupadores de cañas esforzándose por tapar a gran velocidad esos agujeros... y a esos dedos mover llaves sin parar al tiempo que hacen vibrar esa madera contra madera en sus boquillas, a esas plateadas traveseras de postura especial... resoplando por ese orificio ideal mientras llaves destapan almohadillas en el momento exacto, a ese fuelle abrir y cerrar aire al tiempo que con su diestra acaricia teclas mientras que con la siniestra palpa botones para el cambio de octava o quien sabe que... al aporreador de parches tañer con cuidado para no entorpecer con su ruido atronador el son del resto de sus compañeros y así entre todos amenizarnos esos ratitos... a manos de un director altivo y soñador en su tiempo... casi un genio, inventor de un sistema que de colores llenó nuestra existencia y que todavía perdura esa esencia, en el recuerdo de unos trota músicos de corazón bueno y puro... a esas almas errantes que deambulaban por los escenarios ayudando con sus vítores a unos niños que parecían hombres a interpretar lo que profesionales tardaban vidas... a todos ellos recuerdo allá en la lejanía de mis sensaciones, en lo más hondo de mi corazón repleto de recuerdos lejanos musilocos...         dicho queda,     pormilaber.