El frío era intenso, la nieve caía con dureza en la estepa... mis pies estaban completa mente helados , casi ni los sentía, el equipo pesaba demasiado después de tanto tiempo en aquel paraje solitario... la barba blanca por el hielo dolía al intentar mediar palabra, el continuo ruido del fuerte viento azotándome día y noche, dejaba un continuo y desagradable zumbido en mis oídos, sin más voz que la mía, retumbaba en mi pecho cada sílaba que tartamudeaba para no volverme completa mente loco.
Los perros ladraban hambrientos, mientras trataba de anclar el trineo a la dura nieve, para poder sacar lo necesario para pasar la noche en ese infierno helado. Las manos estaban entumecidas por el intenso frío en esa ventisca, tenía que montar el vivak cuanto antes, solo de esa manera sobre viviría toda la noche.
Con todo más calmado estoy dentro de mi tienda, como cada noche, me preparo una sopa muy caliente, mientras escucho los sonidos de todo cuanto acontece fuera. El viento silbando con furia azotaba l atienda de tela, perola costumbre y ano me hacía temer nada, a no ser que algún oso blanco merodease por la zona en busca de alimento, entonces tenía que tener a mano mi viejo fusil, por si acaso se le ocurría interrumpir mis sueños , o bien atacaba a mis perros para poder comer algo caliente. Pero en cualquier caso, ellos me avisaban siempre con el suficiente tiempo para poder estar prevenido, así no había imprevistos.
El amanecer es increíblemente hermoso en estos parajes, el sol asoma de un naranja rojizo que destellea incesante durante largo rato, por más veces que lo he visto,nunca deja de sorprenderme y agradar al tiempo, estos amaneceres llenan tus pulmones de esperanza y buena suerte para el resto de la dura jornada aquí en este témpano de hielo.
Los perros ladraban hambrientos, mientras trataba de anclar el trineo a la dura nieve, para poder sacar lo necesario para pasar la noche en ese infierno helado. Las manos estaban entumecidas por el intenso frío en esa ventisca, tenía que montar el vivak cuanto antes, solo de esa manera sobre viviría toda la noche.
Con todo más calmado estoy dentro de mi tienda, como cada noche, me preparo una sopa muy caliente, mientras escucho los sonidos de todo cuanto acontece fuera. El viento silbando con furia azotaba l atienda de tela, perola costumbre y ano me hacía temer nada, a no ser que algún oso blanco merodease por la zona en busca de alimento, entonces tenía que tener a mano mi viejo fusil, por si acaso se le ocurría interrumpir mis sueños , o bien atacaba a mis perros para poder comer algo caliente. Pero en cualquier caso, ellos me avisaban siempre con el suficiente tiempo para poder estar prevenido, así no había imprevistos.
El amanecer es increíblemente hermoso en estos parajes, el sol asoma de un naranja rojizo que destellea incesante durante largo rato, por más veces que lo he visto,nunca deja de sorprenderme y agradar al tiempo, estos amaneceres llenan tus pulmones de esperanza y buena suerte para el resto de la dura jornada aquí en este témpano de hielo.