miércoles, 30 de noviembre de 2016

Añoranzas del alma.

Esta noche te siento, abrazada a mi alma. Respirando tu aliento junto a mis labios. Esta noche te siento soñar en desnudos amaneceres pegados al cielo. Esta noche te siento, aquí, junto a mi cama, mirándome mientras duermo, recorriendo todos mis sueños. Esta noche, si, esta que no te tengo.
Esta y solo esta, que las otras ya las guardo en mis recuerdos, grabadas en un vinilo eterno... Para así danzar en nuestra música, pegados nuestros cuerpos. Solo nuestros, sin día ni noche, solo eterno.
Que tan banas suenan las dudas en labios tan tersos, que de tu boca un solo beso plena deja mi alma. Un alivio con tu sola mirada siento, un escalofrío con tan solo uno de tus dedos, un último aliento entre sábanas sudadas anhelo.
Los jugos de tu cuerpo en mi cama fría y sola tan solo pienso, que en pequeñas muertes navegaban otros tiempos, unos recuerdos que perfuman esta soledad oscura. Aquí, en mi alcoba sola.
Un futuro no muy alejado trae esperanzas nuevas, que este pobre torcedor de tintas ansía, en tus brazos verse envuelto, caldeado por tu alma y tus besos... Devorado por tus tempos entre sudores compartidos.
Cerrarte el puño quiero, contra las sábanas de mis sueños, arrodillada frente al altar, donde descansa el catre embestido por mis ganas... Hasta que un quejido de tí salga, un último aliento, un temblor, un así quiero. Un micro segundo eterno que a fuego se queda por todos los tiempos, metido en nuestros corazones, como el clavo en el madero viejo.
Así te siento, así te quiero. Cerca de mí, mezclada en mi cuerpo. Fundida en mi alma quebrada, recomponiendo todos los tiempos, sellando mi corazón gastado, haciéndolo nuevo. Viviendo nuestro turno, que espero sea eterno...
  Dicho queda x miláber.