Muerte súbita en el alma cansada del guerrero cárnico, un fuerte olor pestilente asciende por las venas, es la furia del deseo maldito en brazos de una luna marchita, gris, tétrica, cuervos revolotean en círculos sobre el alma de un cadáver en vida maltrecho. Corazón latiendo con retraso, desacompasado, en un mundo estéril de principios, valores perdidos en el camino de la vida absurda, teñida de odio y desazón añejos. Pies arrastrándose por estas calles húmedas y llenas de vicio depravado. Me escondo entre las almas y no me veo, me sumerjo en el etílico marronuzco de un buen tekila, José Cuervo de nombre, miel en los labios, limón y sal en la garganta... Fuego para las entrañas que escupe este Dragón viejo y desconectado. Cables sueltos, cables rotos y liados que cortocircuitan vidas pasadas casi olvidadas... Momentos que rememoran duelos cicatrizados a base de olvido y pena. Sueños que parecen nuevos asoman por mi ventana, me deslumbra, me atrapan, pero se escapan por lentos, por dolidos en otras guerras, guerras no mías que sufro casi en silencio. Casi solo en mi interior deseoso.
Dicho queda...
Relatador de letras retorcidas y a veces amenizadas en la desconfianza de algunos vagos de mollera, acumulador de experiencias ajenas, a veces poco oportunas, inventor aventajado de relatos cortos.cuentacuentosss... , para niños grandes con andares de viejo.Amigable y ordenado en el habla, adicto a la oratoria escrita.
lunes, 9 de enero de 2017
Muere por dentro
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