miércoles, 28 de marzo de 2012

CARA A LA NOSTALGIA

CARTA A LA NOSTALGIA... (de la novela: "En una vida", pormilaber)

El otro día te vi pasar por delante de mi tienda, hacía siglos que no sabía nada de ti, no estás muy cambiada que digamos, todavía conservas ese tipazo increíble..., te observé a una distancia prudencial desde la puerta, tu caminabas contoneándote, ese vestido azul celeste te sienta de maravilla. No te dije nada por si continuas enfadada con migo, no me porté muy bien con tigo lo reconozco, pero el tiempo lo cura todo y ten en cuenta que éramos muy jóvenes... se que jugar a dos bandas no está nada bien, pero es que Adela es tan especial..., tenemos dos hijos en común y uno adoptado, vivimos de la tienda de ropa que heredé de mis padres y con ella vamos tirando.
A veces recuerdo cosas nuestras cuando después de llegar a casa y relajarme tomando una taza de te,¿ recuerdas las charlas que teníamos?, cuando en el pequeño bar de la calle Mayor nos reuníamos tras salir de clase para poder estar un rato a solas, reíamos sin parar mientras nos cogíamos de las manos con timidez. Las largas despedidas en la penumbra del portal de al lado de tu casa, no parábamos de besarnos y de soñar con el mañana..., nuestros primeros escarceos "amorosos"..., no diferenciábamos entre la nariz y el cuello, pero le poníamos empeño y al final todo salía bien.... La primera vez que hicimos el amor fue algo especial, recuerdo el descampado de detrás del campo de fútbol, allí metidos en el coche de mi padre, el miedo que pasamos por si alguien nos pillaba, pero se que no habrá una primera vez nuca, porque esa es la que no se olvida, y tienes que saber que esa fue la mía, yo te dije que no era virgen, pues te mentí, tu fuiste la primera. Ahora después de los años siento que no he podido tener algo tan especial con nadie más, estoy muy enamorado de mi esposa claro, pero no es tan apasionado como lo fue contigo..., incluso hay veces que veo tu imagen cuando estoy en la cama hacendo el amor con Adela, y mis placeres refieren a ese recuerdo imborrable que me hace estallar y sentirte de algún modo en mí como si fuese en aquel momento.
Nada más, solo desearte que seas muy feliz y que sepas perdonarme por aquel error que me ha costado tu amor, por siempre tuyo.
Alejandro.