lunes, 21 de octubre de 2019

noches blancas

Candados que se cierran en el horizonte perdido... abrazos pegados en forma de ese... manos tomadas con fuerza... pellizquitos de pasión mañanera con aromas a jazmín y rosas frescas... ábrete, ohhh candado... que la llave la tengo yo a buen recaudo... aquí está, en mis manos suaves y robustas, esperanzado por donarte todo cuanto dudas... hacedor de sueños oscuros de pasión incontrolada y espasmódica, casi rítmica... suspiros y sudores nos calman la sed... labios tersos y suaves resbalan por mi piel mojada... sueño vencedor de gladiador exhausto... 
  Caídas las sábanas a un lado..., luz tenue que no hace sombras... Piel ardiente, resbaladiza, suave... Mordiscos de Ángel, besos de Sirena... Miles de dedos  que se cruzan, miradas que hablan solas... Pequeñas muertes, largos suspiros, profundos... Alientos cortos, profundos sueños tras un pitillo, esperando que lleguen las ocho, una caricia, un beso en el cuello, sudores compartidos de nuevo...
 Dicho queda.