domingo, 3 de julio de 2011

Florines y rosas, primera parte y un poco de la segunda, jejejej


    La lluvia caía fina y púnzate, entremezclada con la poca luz que otorgaba una luna llena, como si   de un farol divino se tratase.  Salpicaba el suelo haciendo esos típicos gorgoritos, llenando todo el pavimento de un sinfín de saltarines circulillos .
  El chapotear del agua contra las ropas de los pocos  caminantes que deambulaban de acá para allá, semi ocultos por la noche,   atraía a los personajes más diversos ; mercaderes charlando de negocios  ya en retirada contentos por sus ganancias, sirvientes atareados por cumplir los mandatos de sus amos para que nada salga mal, o incluso algún caballero con aire distinguido con ánimo de deslizarse en la alcoba de alguna esposa despechada llena de ánimos algo esperados. También, cómo  no, algún ratero de poca monta, tratando de ganarse el  sustento tomando lo ajeno como un  préstamo indefinido.
   Las calles eran angostas y con un halo de especial oscuridad, apropiado para escabullirse de algún perseguidor con no muy buenas intenciones…..  Ese era el caso de Zabala ,un buscador de fortuna allá donde se encuentre, encargándose de los más sórdidos asuntos de cuentas pendientes, como Soldado de fortuna sirvió durante más de  ocho años, dejándole secuelas que aún todavía le desvelan de sus sueños sobresaltándolo sudoroso.
   Zabala recorría el mundo de acá para allá ,enrolándose en las más diversas  aventuras.  Solo tenía dos vicios,  un trago largo y profundo de vez en cuando…….  ,   y la compañía de alguna que otra doncella, eso sí, sin que su bolsa se viera acusada lo más mínimo.  Sus  únicos  grandes amores son ,  su corcel de nombre  Alacrán,  aunque más que un amor ,podría decirse  que se trataba de un amigo, casi un hermano.  A lomos de él había vivido largas jornadas de duro trabajo,  bajo el sol abrasador, o aguantando largos  aguaceros  sin rendirse jamás.  Con un simple silbido acudía al instante, sacando a Zabala de los más inverosímiles aprietos, y como un huracán, salían ambos del percance como alma que lleva el diablo.
   El segundo de sus amores era Juliet, un Ada  con piel de seda y ojos de gata, en cuyos brazos, cualquier hombre se sentiría en el cielo. Ella caminaba por las calles como si una nube la elevara  tan solo unos centímetros del suelo, lo justo para no entorpecer el  grácil vuelo de su vestido  asedado. Con una gracia innata ,hacía girar su sombrilla obligando al sol a retirarse de su delicada piel blanquecina , mientras su cuerpo acompasaba ese baile embriagador.
   Zabala la miraba a una distancia prudencial, para que la joven no se sintiese observada, y así, poder deleitarse a placer.  Sabía que era un sueño imposible, dada  la alcurnia de aquella dama, pero él soñaba con que algún día seria presa de su amor.  Iluso caballero de poca monta, como vas tú a poder siquiera llegar a pensar en algo así, era un amor imposible, agudo, por eso quizá de aquí viene su valentía , no se trata tan solo de coraje,  sino de ese sentir la muerte en vida y no importarle perder la suya propia , aunque eso en realidad, quede  en manos del destino.
                                      
                                  Sangre azul y roja :   Segunda parte, 10-4-2011  pormilaber
    El curtido soldado se encontraba atrincherado tras una roca, desde esa posición estratégica,  controlaba la zona de fuego, haciendo detonar su humeante fusil solo lo necesario, un disparo, una baja, despacio, como un francotirador, sin remordimientos, frio como un tempano. Solo tenía un punto débil, su retaguardia, de vez en cuando miraba por el rabillo del ojo,  alertado por algún extraño ruido, producto quizá de la inevitable tensión del momento.  Con el índice acariciando el gatillo, pensaba en la justa rapidez de su mano para poder ,si era necesario, arrancar de su cinturón la daga que pusiera trágico fin a algún valiente forzado por el destino.
  Al otro lado de la polvisca, un sinfín de hombres empujados por un puñado de monedas que, como él, solo ansiaban acabar cuanto antes con la batalla y así poder repartir tan ansiado botín.
 
      Zabala sabía que tenía que avanzar ,eso sí, con cautela para no descubrir su aventajada posición.  Como si de un reptil se tratara, silencioso a pesar del fulgor de la batalla y sin ser descubierto, se posiciona entre dos rocas,  mojando con un poco de su saliva el punto de mira para que brille con el sol y así no herrar el tiro, acierta a ver  al coronel Lossman. Lo reconoce al instante, se toma su tiempo, aprieta los dientes para controlar el pulso, apunta con precisión añeja  y ,     BANG¡¡¡¡¡¡¡            Cae abatido de un solo disparo mortal.   Con lo acaecido se arma un revuelo espectacular, sin dudarlo, lo aprovechan y consiguen entrar en el fortín para conseguir su propósito.
   Una vez dentro, era fácil ver como se disputaban las pertenencias de más valor, sin dejar de observar a su alrededor caminaba por el fortín con una sola idea, no le importaba ni joyas, ni armas, solo ansiaba una única cosa,  el mapa donde se escondía, según contaban algunos, el botín mas preciado. La llave de todas las puertas, que sin duda alguna escondía algo desconocido y preciado, pero no era fácil su encuentro, y esta vez la suerte tampoco le acompañó.

No hay comentarios: