Y hallábase una casta doncella asentada sobre dulces posaderas, acuclillada en postura santa, mostrando lo que dios le había otorgado y es que huvo de pasar por delante un hidalgo rubiales, que con ademán de caballero díjole a la tal doncella: ¿Que faceis mi señora en tan poco recatada postura, llamando a los desconsolados a que en armas se tomen?, Nada de especial joven apuesto, esperando a que algun galán dispuesto me alce a los cielos, que en viendo el material, mejor a de ser la obra. Y con los brazos en jarras, acercóse el muchachote, y en sonrriendo díjola: agarraos pues a este mi brazo fornido que en otras parecidas ya se ha visto y ha salido airoso, a lo que la doncella le responde: Brazo decís?, aseméjase más a rama verde de flojedad segura, que no ha portentosa maroma, así que proseguid el vuestro camino e id a jugar con los infantes. Al gallardo joven vínosele todo abajo arrugandose tal brazo y colorándose el suyo rostro..., a lo que viene la morleja: no por ser joven, se tiene todo ganado, o en este caso, bien alzado. La veteranía, siempre suele ser un justo grado.
dicho queda, pormiláber
Relatador de letras retorcidas y a veces amenizadas en la desconfianza de algunos vagos de mollera, acumulador de experiencias ajenas, a veces poco oportunas, inventor aventajado de relatos cortos.cuentacuentosss... , para niños grandes con andares de viejo.Amigable y ordenado en el habla, adicto a la oratoria escrita.
lunes, 19 de diciembre de 2016
El joven y la doncella
jueves, 15 de diciembre de 2016
Eres tu, mi todo en la nada.
Te amo, eres mi vicio, mi pasión desmedida, el aliento de mi alma gastada...
Eres la locura ancestral que duerme en mis entrañas.
Eres la luz de mis sueños, el desgarro de mis sábanas blancas, eres mi principio y mi final, mi bien amada... Eres todo lo que calma mi sed, mis ansias, mi dolor y mis lágrimas. Eres la pomada que cura mis heridas, la almohada de mis sueños y pesadillas, eres las sábanas que cubren mis pasados, mis pesares y mis fríos más oscuros... Solo tu mi amor, eres la contraseña del baúl de mis tropiezos, la combinación de la caja fuerte que es mi corazón pétreo, eres la caricia fresca y húmeda, el guiño del amanecer, la soledad frondosa de mi cementerio íntimo. Lo eres todo, sin ti no soy nada. Te amo.