No es buena, ni siquiera agradable, suele ser casi siempre cruel..., los que se escapan de sus garras es porque o bien aguantan la situación, o porque aman de verdad, aunque bien visto lo segundo lleva a lo primero, soportando los infortunios de sus personas aledañas en su vida en común. Dejémonos llevar por esas corrientes, sin cauce aparente, que sin venir quizá a cuento.... te engullen esas aguas traicioneras, en un remolino de desolación y desconcierto. Agárrate a donde puedas, que si no lo haces a tiempo, terminas hundido casi sin remedio, ahogándose algunos y reflotando otros, los más fuertes, los que a nada temen, con gracia y seguridad, ponen en su sitio a quien no deja ser, llevando las riendas de la vida con calma serena, sin dejar que esta se desboque, y así guiar y ser guiado, que en compañía se vive mejor y puede que más sano..., aunque a veces mejor solo que mal acompañado, para eso está la vista de cada uno de nosotros, discernir entre lo bueno y lo malo, aunque a veces nos equivocamos los seres humanos, no dejemos de probar, que alguna vez tenemos que acertar, aunque sea en cien años de soledad, esperemos que antes la vida no nos falte, para así poder disfrutar, de todo lo merecido con esfuerzo y sacrificio alcanzado. Dicho queda, pormilaber.
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