Desnudo mis sabores a miel y rocío, descargo mis dolencias tardías, alcanzo mis miedos con las manos desnudas, advierto mis sones de corazón inquieto. Calibra bien tus sentidos lector hambriento, que en este tu escrito destaco tu saber y talento, por querer entender y saborear lo bien descrito, que de este pobre trobador no queda nada más que un alma desnuda de corazón puro e intenso...
Descifro mis ilusiones, como un matemático avaro con sus números, alcanzo a ver a lo lejos una ecuación de amor verdadero, la resuelvo y acierto con su final de deseo, pero es el momento certero de cojer los números enteros, sumarlos y volver al principio de todos los tiempos. Allí estaré todo el tiempo que necesito, haciendo cuentas, revisando tablas, rompiendo esquemas de cerebros rotos.
Lanzo al viento mis pensares, donde se quedan nadando en ese mar de inconclusiones, para poder ordenarlos uno a uno, disgregando sus valores, igual que el labrador con sus granos, trillando de sol a sol, con su ganado astiado y atado al duro yugo de la vida. Esta se compone de latigazos y besos, cada uno en su tiempo, aunque no en su lugar siempre se acierta, abriendo viejas heridas que tenemos que lamer para poder continuar arando una jornadas más, mirando de erreojo la mano que sujeta el látigo, deseando llegar a casa para recibir esos merecidos besos de la persona ansiada... ,ella lamerá tus heridas, reconfortará tu alma valdía, poniendo al fin cada número en su justo lugar, recolocando esos huesos dañados de tanto trabajo a golpe de látigo, donándote su tesoro mejor guardado, para que por un rato olvidemos el duro pasado, agradecido estoy a todo ello, por recibir esos dones, sabedor de que otro nuevo día despunta por el horizonte, escuchando como restralla la punta de ese látigo en lla espalda de mi relevo. Dicho queda, pormilaber.
Descifro mis ilusiones, como un matemático avaro con sus números, alcanzo a ver a lo lejos una ecuación de amor verdadero, la resuelvo y acierto con su final de deseo, pero es el momento certero de cojer los números enteros, sumarlos y volver al principio de todos los tiempos. Allí estaré todo el tiempo que necesito, haciendo cuentas, revisando tablas, rompiendo esquemas de cerebros rotos.
Lanzo al viento mis pensares, donde se quedan nadando en ese mar de inconclusiones, para poder ordenarlos uno a uno, disgregando sus valores, igual que el labrador con sus granos, trillando de sol a sol, con su ganado astiado y atado al duro yugo de la vida. Esta se compone de latigazos y besos, cada uno en su tiempo, aunque no en su lugar siempre se acierta, abriendo viejas heridas que tenemos que lamer para poder continuar arando una jornadas más, mirando de erreojo la mano que sujeta el látigo, deseando llegar a casa para recibir esos merecidos besos de la persona ansiada... ,ella lamerá tus heridas, reconfortará tu alma valdía, poniendo al fin cada número en su justo lugar, recolocando esos huesos dañados de tanto trabajo a golpe de látigo, donándote su tesoro mejor guardado, para que por un rato olvidemos el duro pasado, agradecido estoy a todo ello, por recibir esos dones, sabedor de que otro nuevo día despunta por el horizonte, escuchando como restralla la punta de ese látigo en lla espalda de mi relevo. Dicho queda, pormilaber.
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