Cierro los ojos y veo siluetas difuminadas, tiendo mi mano e intento alcanzarlas, pero ni tan siquiera las rozo... se escapan a mi entendimiento. Cierro con más fuerza si cabe mis ojos y se transforman en puntitos finos de color rojo, parecen estrellas en este firmamento extraño, hecho en falta una luna que armonice el entorno. Pero no la encuentro... me quedo solo observando esa oscuridad absurda. La miro con calma, la escudriño intentando al menos encontrar distintos tonos de negro, por si fueran sombras dibujando siluetas... pero solo puedo imaginar un poco más alla, dejando este cielo como el telón de un teatro, que cierra bambalinas tras el actor temeroso. Veo gentes herrantes que no paran de viajar a ninguna parte, árboles que mueven sus ramas pidiendo auxilio, animales moribundos que luchan por escapar de esa trampa mortal que es el ser humano... tan destructivo, tan olvidadizo... veo espejos que se miran para no ver nada más que el infinito... escucho relojes que marcan amores envejecidos haciéndonos despertar... noto la brisa seca con olor a muerte golpeándome con furia y amoratando mi alma gastada. Noto como mi cuerpo se desvanece poco a poco... envolviéndose con la brisa para no dejar huella. Siento miedo, dolor, soledad... ya no lo soporto más. Tengo que abrir los ojos!!!, pero vería la realidad, esa hipocresía que nos amamanta en nuestra soledad. Vería al mundo girar a trompicones, vería reflejos de maldad que hunden sus manos en los corazones. Quizás yo este ciego en realidad, y lo mismo me de abrirlos que dejarlos tal cual. Ya no hay diferencias entre este y otros mundos que la imaginación nos da. O a lo mejor es mi soledad interna que no me deja amar... Amar más de la cuenta, de lo justo y necesario, de lo que mi balanza calcula justo.... de lo que los miedos añejos permiten sin pensar. Una autoprotección involuntaria, un estigma, un peso del alma....
Dicho queda, por (MILÁBER). Pasad un extraordinario fin de semana librepensador@s.