jueves, 3 de septiembre de 2020

Pensamientos a ninguna parte.

Cierro los ojos y veo siluetas difuminadas, tiendo mi mano e intento alcanzarlas, pero ni tan siquiera las rozo... se escapan a mi entendimiento. Cierro con más fuerza si cabe mis ojos y se transforman en puntitos finos de color rojo, parecen estrellas en este firmamento extraño, hecho en falta una luna que armonice el entorno. Pero no la encuentro... me quedo solo observando esa oscuridad absurda. La miro con calma, la escudriño intentando al menos encontrar distintos tonos de negro, por si fueran sombras dibujando siluetas... pero solo puedo imaginar un poco más alla, dejando este cielo como el telón de un teatro,  que cierra bambalinas tras el actor temeroso. Veo gentes herrantes que no paran de viajar a ninguna parte, árboles que mueven sus ramas pidiendo auxilio, animales moribundos que luchan por escapar de esa trampa mortal que es el ser humano... tan destructivo, tan olvidadizo... veo espejos que se miran para no ver nada más que el infinito... escucho relojes que marcan amores envejecidos haciéndonos despertar... noto la brisa seca con olor a muerte golpeándome con furia y amoratando mi alma gastada. Noto como mi cuerpo se desvanece poco a poco... envolviéndose con la brisa para no dejar huella. Siento miedo, dolor, soledad... ya no lo soporto más.  Tengo que abrir los ojos!!!, pero vería la realidad, esa hipocresía que nos amamanta en nuestra soledad. Vería al mundo girar a trompicones, vería reflejos de maldad que hunden sus manos en los corazones. Quizás yo este ciego en realidad, y lo mismo me de abrirlos que dejarlos tal cual. Ya no hay diferencias entre este y otros mundos que la imaginación nos da. O a lo mejor es mi soledad interna que no me deja amar... Amar más de la cuenta, de lo justo y necesario, de lo que mi balanza calcula justo.... de lo que los miedos añejos permiten sin pensar. Una autoprotección involuntaria, un estigma, un peso del alma....

   Dicho queda, por (MILÁBER). Pasad un extraordinario fin de semana librepensador@s.

viernes, 14 de agosto de 2020

pensares del alma

De igual modo que la noche esculpe el cielo de estrellas, tu alma graba en el corazón surcos dorados.... besos y lágrimas, pellizcos en la conciencia, abrazos que arden por dentro, miradas que diseccionan lo más profundo de nuestro ser. Callaremos esos gritos con flechas de Cupido, con manos tendidas sin más, con risas, con besos. Pondremos vendajes en las heridas del alma, las coseremos con puntadas de olvido e hilo de seda, nos lameremos como la loba a su camada recién parida. Nos abrazaremos entre la nieve de Agosto, fría y ardiente, mientras cerramos los ojos pensando un deseo sin velas ni tarta. Caminaremos de puntillas por el Mar angosto saboreando la brisa salada, nos zambulliremos en las arenas del desierto nevado de esperanza, esa fulana que va vestida de verde y nos arrulla en nuestros llantos. Conduciremos a mil por hora en esa autopista que es la vida, hasta elevarnos como  el Cóndor sobre los picos escarpados del destino. Allí observaremos lo diminuto del humano, lo microscópico de su maldad hueca, el sin sentido de sus actos atroces, entonces entenderemos que no merece la pena la oscuridad ciega, tan solo la vida plena, amar y ser amado, tan solo eso.....
  Dicho queda mentes pensantes, besotes y a cuidarse.

martes, 16 de junio de 2020

me gustas Sandra

Y me gusta cuando sonríes, cuando tus labios se funden con los míos, me gusta cuando me rozas sin pensarlo, cuando me mordisqueas el alma...
 Me gusta cuando me miras sin yo saber, cuando me desnudas con tus palabras, me gusta cuando me hueles recién levantada, cuando me abrazas apoyándote en mi espalda.
Me gusta cuando sin más ni porqués simplemente me amas.
 Me gusta el sonido del mar haciendo eco allí en tus profundas entrañas.
 Tu frescor a hierva recién cortada, me gusta cuando te sientas a mi lado, cuando me sientes cerca de la almohada....
 Me gusta sí, me gusta todo cuanto en tí se halla.
 Me gusta cuando vuelas en tus sueños sin tocar tierra hasta la madrugada, cuando haces por recordar cada segundo de ese viaje nocturno, para poder saborear de nuevo cada golpe de ala.
Me gusta cuando recién despierto mis dedos te trazan cada centímetro de piel sagrada. Cuando mirando a los ojos, el infinito se cuela y hace detenerse toda nuestra galaxia... sí, me gusta, me gusta cuando... todo se torna en inolvidable, en eternidades, en vidas e ilusiones, porque siempre me gusta y gustará cuando... me Amas... si, con locura casi absurda.  Te amo Sandra, hasta el fin de mis días, hasta que el recuerdo de las estrellas allá en el firmamento, se torne palabras en el alma de nuestros sueños... porque me gusta cuando me amas.
    Dicho queda.

jueves, 23 de abril de 2020

Que es eso que yace a mi lado?

Qué es eso que yace tendido y sin a penas aliento. Se retuerce lento, oscuro, de espaldas, casi muerto. De qué está hecho, a qué huele su alma si es que a un caso la tiene, cual es su tacto a las manos, a la yema de los dedos avaros. A que sabe si se mastica, es a caso amargo como la yel?, o áspero al paladar, o quizás insípido como la vergüenza. A qué sonaban sus pasos, a muerte quizás?, o simplemente flotante era su caminar. A qué corazones sin querer pudo maltratar, a quien hirió casi de muerte por tan solo amar. Que será eso tendido, caído a mi lado, que será que me persigue sin piedad... es tal su vejez que igualada a la mía rie sin parar, a veces se estira queriéndome alcanzar, pero su persecucion es vana, nunca lo va a lograr, nunca mientras viva, solo en esa oscuridad me podrá rodear, se hará un todo bajo la losa funeral. Allí donde todo se convierte en polvo y solo el espíritu se escapa por las rendijas de su soledad, es en ese lugar donde tu sombra se hace muda para no volver a reirse jamás.
 Dicho queda.