Estoy arto de barcos de papel, de canciones escuchadas lejos del oído. Cansado de viajes a ninguna parte, de sueños rotos, de pajaritas pintadas, de síes pero no. Estoy arto de escuchar siempre frases con deseos escondidos, de leer entre líneas palabras de vergüenzas, palabras deseadas, soñadas, rotas. Estoy arto de palmaditas en la espalda junto a sonrisas falsas, de pasos huecos sobre suelos de cristales rotos. Estoy cansado de volar bajo, casi escondido, de soñar por el día y llorar por la noche, de peinar canas de sabio a golpes... De vivir de rodillas por corazones rotos, duros, muertos. Estoy sin estar, ahogado entre puños cerrados rodeando mi cuello, mi alma gastada... Estoy al borde de mi vida como el funambulista en su alambre, como el enfermo en su cáncer. Estoy agotado... Estoy... Estoy arto, muy arto.