sábado, 13 de julio de 2013

tengo un fantasma dentro de mi

   Traduces los pensamientos a palabras dadas, los recorres mentalmente una y otra vez... algo se nos pasa... se nos queda en el tintero de la vida, como aletargados y no muertos, esperando su momento, su justo momento..., no siempre se acierta, hay que tener cuidado porque no siempre se suelta lo que es más adecuado. Nos miramos entre nosotros a veces extrañados como si no supiéramos de lo que va la historia, parecemos carne en latas de conserva creyendo que no tiene fecha de caducidad, nos creemos mejores que los demas y en realidad somos cobardes... en realidad no queremos darnos cuenta de que seguimos siendo humanos. No dejo de llorar a solas, mi presente ciega ese incierto futuro que adormece nuestros dones, casi no tengo fuerzas, el sueño se desvanece al asomar mi vieja amiga la Luna, hacía ya mucho tiempo que no disfrutaba de su pálida compañía, casi la echaba de menos, ella es, en cierto modo, una especie de Musa, me ayuda a concentrar y ordenar todos los pensamientos que alborotan mi tiempo. Se parece a una Dama blanca en medio de tanta oscuridad, a veces nos habla y no logramos entenderla, creo que va conectada directamente al corazón, es a él al que tengo que escuchar, casi nunca se equivoca, pero me deja seguir llorando a solas, atrapado en esta oscuridad absurda, cegado por la soledad que en mi interior toma terreno poco a poco, espero que nunca llegue a cerrarse el circulo, suplico para que no sobrepase mi corazón y me agarre por la garganta hasta asfixiarme del todo.

Se que estas ahí.

Te siento a mi lado, cerca de mis sueños, justo ahí, sí, donde punzan las almas, en ese preciso rincón donde el amor traduce todos los idiomas. En el lugar donde nos sentamos a disfrutar de la Luna, en ese sitio es donde mi corazón late con más fuerza, donde la vida pasa rápida, allí donde nos amamos, precisamente en ese lugar mágico que se encuentra entre tus brazos... muy cerquita de tus labios... rodeado por suspiros enamorados... sintiéndonos sin casi rozarnos. Es allí donde Amo y no puedo remediarlo.
(Mila Bernardo)