sábado, 14 de julio de 2012

CUANDO EL ALMA HACE SOMBRAS


Cuando el alma hace sombras:
Llego tarde de nuevo, las cortinas de la ventana del salón están a medio correr, una luz tenue ilumina un rincón junto al sofá. Camino por el jardín despacio, sin ninguna prisa, me huelo la ropa y noto un aroma reconocible, me quito la chaqueta y la cojo en mi brazo, me suelto un poco el nudo de la corbata, enciendo un cigarrillo y empiezo a fumar con ansia, haciendo mucho humo e impregnando toda la ropa, llego a la puerta y la abro con cuidado, entro despacio cerrándola tras de mí, dejo las llaves colgadas en el cuadro de la pared como de costumbre, me quito los zapatos y viajo de puntillas por todo el pasillo hasta llegar a la cocina, suelto la chaqueta sobre el respaldo de una de las sillas que había pegada a la pared, cerca del frigorífico, lo abro y tomo una botella de leche, me sirvo un vaso y me lo bebo de una sola vez, me siento en el taburete que siempre está en ese rincón que queda libre en todas las cocinas y que nunca sabemos como cubrir, entonces ponemos un taburete que en realidad no sirve para nada pero a mí me gustaba por ser el renegado de la casa, de hecho solo lo utilizaba yo, enciendo otro pitillo y me lo fumo con calma. Una sombra asoma en la puerta, era ella, mi esposa se había quedado dormida en el salón como de costumbre, una mirada seria repleta de reproches me atraviesa, yo bajo la cabeza sin decir nada, apago el cigarrillo a medias en el cenicero de cristal y me acerco a ella, le acaricio la mejilla con delicadeza mientras miro sus ojos verde botella, la tomo por la nuca y me la acerco despacio, rozo mis labios por su frente mientras masajeo el cuero cabelludo, nuestros labios se cruzan y ya no se separan, nos abrazamos sabiendo lo que nuestros corazones hablan susurrando, sonrío levemente y por su cara una lágrima resbala hasta encontrarse con nuestros labios, su sabor salado me encoje el alma, yo la aprieto con fuerza contra mi pecho, ella se tensa y rompe a llorar como una niña, un nudo me escuece en la garganta, tan solo un susurro se oye como un eco a nuestro alrededor, ¿por qué?, nunca lo supe, mi corazón estaba compartido y mi vida partida entre dos mundos diferentes pero en el fondo muy iguales, tan solo deseaba que todo dejara de girar para poder bajar y descansar, es difícil no saber donde estar, todavía hoy me encuentro perdido entre dos mundos...

jueves, 5 de julio de 2012

LUCEN PALOMAS


En los caminos oscuros hay antorchas que arden eternas portadas por manos fieles, esas manos tocan los hombros caídos, los aprietan y sonríen mientras los llantos no cesan, la paz llega al pecho desnudo y hueco, en el pico una rama de olivo anuncia la dicha nueva, su aleteo es anunciador de calores humanos que nos observan mientras sollozamos nuestras angustias, el estómago se hunde agotando el aire en ese pecho vacío, ya no hay sudores ni fuerzas, nos arrodillamos ante nosotros mismos pegando la barbilla en nuestro pecho roto y todavía desnudo, frío…, del todo seco…, ya no quedan lágrimas, desesperamos…, no vemos esa luz blanca, esa paloma eterna…, apretamos los dientes con fuerza y maldecimos en vano sin encontrar respuestas. Pero no estamos solos no, siempre esa vocecilla lejana resuena en nuestra castigada mente, nos alivia despacio…, lejano es su llanto que por nosotros se guía, nos busca para calentar nuestro lecho de muerte en vida, ya no hace frío en nuestra soledad amarga por la impotencia, ya no vagamos a expensas del destino avaro. Juntemos nuestras escasas fuerzas y caminemos a la par, yo te daré agua en los desiertos solos, tú me escucharás en mis sueños rotos, y así seguiremos esas sendas llamadas destino, nos bañaremos juntos en esas aguas llamadas vida…, ves como llegan esas ilusiones?, ya se acercan para llenar nuestros pechos, no lo ves?, son las palomas que lucen delante de nuestro camino, blancas e inmáculas, serenas y de amor plenas, no desesperes Ángel bueno, que de allí donde caíste, un vacío dejaste que no se llena con nada, no dejes otro hueco aquí en esta tierra de mortales, sonríe de nuevo y llena nuestros corazones, que mi pecho ya estalla por la dicha de tu amistad, aunque miles de kilómetros nos tracen la existencia y millones de litros de salada agua pongan berreras…, nunca estarás sola ni acurrucada en tus pesadillas provocadas por quienes de envidia mueren. Que no corran por tus mejillas más gotas saladas, no tiembles, no sufras, no mueras, Toma mi mano y levanta el vuelo, sube alto, traspasa el cielo de los dioses, se libre de nuevo…   dicho queda, pormilaber.