Papel mojado en mis manos es el tiempo retrasado en el orden absurdo de las cosas pequeñas, centinelas de la oscuridad son mis pesares a salto de miedos agudos, secos, fríos y solos... un matiz se estremece entre sollozos y sueño retrasado, dolores intermitentes en carnes vivas te sacuden sin remedio, te retuerces y resquebrajas como la madera reseca... te rompes por dentro y sangras por fuera, lloras con desespero por no saber, mueres despacio agonizando el espíritu con mordiscos de ira pasajera sin fondo maligno, solo forzado por los pesares de un tiempo inmerecido y obligado. Salir quiero de este libro de ahogo perpetuo mental, cuesta arriba se va haciendo cada amanecer de invierno oscuro, el Sol casi no llega a calentar nuestras almas perezosas de tanto trabajo estéril y hueco...